Método Curly

Échale un vistazo a los productos aptos que te ofrecemos y recomendamos. Descubre cuál se adapta mejor a tus necesidades como Curly Girl.

Tenemos productos hechos a mano con ingredientes naturales, totalmente aptos. Además te recomendamos productos de otras plataformas, como Amazon, para ayudarte a encontrar los aliados más poderosos en tu rutina de cuidado capilar seas o no seguidora del Método Curly Girl.

Evita ingredientes nocivos

Usa productos que no contengan siliconas, alcoholes secantes, ftalatos, ceras o aceites minerales. Usa los sulfatos en tu champú sólo una vez al mes o cada dos meses, según la necesidad de tu pelo. 

El Método Curly debe adaptarse a tus necesidades.

¡No al calor!

Las planchas, tenacillas y secadores con temperatura elevada van a dificultar que le saques partido a tu cabello, ya que lo estropean, así que evita el uso de estos en la medida de lo posible.

Los difusores con una temperatura media de calor son buenos aliados, distribuyen bien el aire para que no se concentre todo el calor en un solo punto, de esta manera favoreceremos la obtención de unos rizos y ondas marcados sin renunciar a un pelo Curly Girl.

Sustituye la toalla
convencional

El Método Curly nos enseña que la toalla común que solemos usar para el cabello, genera encrespamiento, provoca la rotura capilar y genera enredos.

Es por eso que la vamos a sustituir por toallas de microfibra o camisetas de algodón.

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Mantén el pelo hidratado

Mediante mascarillas, acondicionadores y leave-in vamos a proteger y mantener el cabello hidratado y nutrido para que luzca lo mejor posible y obtengamos los mejores resultados del Método Curly.

Analiza tu cabello

Antes de comenzar una rutina averigua qué necesita tu pelo, qué porosidad tiene, y por supuesto, qué tipo de pelo es según su forma. 

De esta manera podrás aplicar productos aptos para el Método Curly Girl que realmente le sean útiles a tu pelo y notarás mejores resultados.

Ojo con cepillar tu pelo

No todos los tipos de cabello pueden cepillarse en seco sin sufrir. Son aquellos tipos de cabello más rizados los que más sufren el cepillado en seco.

Aunque en cualquier caso, hay que procurar que el cepillo sea adecuado para nuestro pelo, usar productos que faciliten el cepillado y ayudarnos de gomillas y pañuelos que favorezcan el buen estado de nuestra melena Curly Girl.

¿Eres nuevo en el Método Curly?

Pelo tipo 1: Liso.
1A: Es el más fino, suele tener poco volumen.
1B: Tiene más grosor que el anterior, aunque suele ser pobre en volumen.
1C: Es el más dócil de los rizos, permite moldearlo para crear ondas.

Pelo tipo 2: Ondulado.
2A: Fino y con poco volumen. La forma hace una sutil “S”.
2B: Puede ser tanto fino como grueso. La forma es un poco más marcada que en el anterior. Tiende a perder la onda con facilidad y suele encresparse en la zona superior de la cabeza.
2C: El pelo más rizado dentro de los ondulados. Suele tener problemas de encrespamiento y dificultades para mantener el rizo.

Pelo tipo 3: Rizado.
3A: Rizos elásticos y definidos, aunque poco duraderos. Son cabellos fáciles de trabajar en términos generales.
3B: Rizos con volumen, de textura gruesa. Tiende a tener menos brillo y un rizo más cerrado que los anteriores.
3C: Tiene facilidad para encresparse, es voluminoso, suele ser grueso. Es el pelo más rizado dentro de los tipo 3.

Pelo tipo 4: Afro.
4A: Rizos muy pequeños en forma de “S”. Suele ser de porosidad alta y fina. Cabello frágil.
4B: Rizos en forma de “Z”, de tacto áspero debido a su forma tan rizada y poco homogénea.
4C: Carece de definición, los hay tanto gruesos, como finos. Carece de forma homogénea al igual que el anterior.

Test de flexibilidad:
Con este test vamos a identificar, en la medida de lo posible, si nuestro pelo necesita hidratación o proteínas para realizar correctamente el Método Curly.
Para realizar este test, vamos a mojar un mechón de nuestro cabello (6 pelos aproximadamente). Una vez estén bien mojados, es muy importante que así sea, vamos a agarrar el mechón con las manos por cada uno de sus extremos y lo vamos a estirar.
– Si el pelo se estira, y no vuelve a su forma original, está excesivamente hidratado, necesita proteínas.
– Si al estirarlo no cede y cuesta, falta hidratación, evitaremos las proteínas por un tiempo además de aportar hidratación.
– Si el pelo se estira y vuelve a su forma, enhorabuena, tienes un cabello equilibrado, puedes seguir aportando hidratación y ojo con las proteínas.

Porosidad Baja:
Es un pelo con dificultad para absorber agua, por tanto, tarda en mojarse y cuesta hidratarlo. Es un cabello de hebras bastante cerradas. Este tipo de pelo necesita calor en la aplicación de mascarillas para favorecer la apertura de la hebra, y con ella, la hidratación y nutrición del cabello. No conviene abusar del uso de aceites, se pueden sustituir por manteca de cacao, manteca de karité y aloe vera, tanto en mascarillas, acondicionadores y champús, como en geles de fijación (en el caso de aloe vera). Este tipo de pelos suelen sufrir más por las puntas, una cantidad pequeña de aceite de aguacate o almendras puede ayudar a prevenir el daño en las puntas.

Porosidad Media:
Los cabellos de porosidad media son los que menos cuidados precisan, tienen una capacidad de absorción óptima y no pierden nutrientes o humedad en exceso. Es conocida como porosidad ideal. Suele estar asociada a un tipo de cabello sano, por ello se recomienda no abusar de aceites, si no es necesario, y no usar mascarilla de proteínas más de 1 vez por semana. Aunque lo ideal siempre es ir viendo qué necesita tu pelo. Este tipo de cabello puede usar tanto productos de porosidad baja, como productos de porosidad alta, es cuestión de analizar qué le funciona mejor a tu pelo en particular.

Porosidad Alta:
Pelo con aspecto áspero y seco. Los cabellos de porosidad alta pierden humedad con mucha facilidad, por eso tiende a lucir seco y quebradizo. En la porosidad alta es imprescindible mantener el pelo hidratado mediante el uso de un low poo adecuado, uso de acondicionador y uso, al menos 1 vez en semana, de mascarilla. Además deberemos usar un leave in o crema de peinado para acompañar al gel o espuma de definición. Para romper el cast (dureza causada por geles o espumas de definición) es recomendable usar aceites vegetales como el de jojoba o argán. Y puede ayudarnos también a dar el último aclarado en nuestra rutina de lavado capilar con agua fría.

Aunque recuerda, todo es ir probando hasta dar con el producto que más se adapta a tus necesidades. Y aquellos productos que no se adaptan a nuestras necesidades hoy, pueden ser perfectos para nuestro pelo mañana.

Prueba de la porosidad:
Una de las pruebas más conocidas es la prueba del vaso, que consiste en coger algún pelo del cepillo o que se te caiga, a poder ser con el cabello limpio, y sumergirlo en un vaso de agua.
Hay que remover bien el pelo por el vaso de agua para asegurarnos de que queda completamente mojado y esperar unos minutos. Una vez han transcurrido los minutos observamos a qué altura del vaso de agua ha quedado el pelo:

Esta prueba es SOLO ORIENTATIVA, no podemos usarla como una prueba totalmente fiable, ya que no lo es, puede fallar. Así que recuerda, úsala como orientación para, posteriormente , ir probando productos que se adapten a la necesidad real de tu pelo. Lee bien las definiciones de cada porosidad y analiza a cuál se parece más tu pelo, y que no te toquen el sérum!

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